Las encarnaciones

El Srimad Bhagavatam

El Śrīmad-Bhāgavatam se compuso justo antes del comienzo de la era de Kali (hace unos cinco mil años), y el Señor Buda apareció hace unos dos mil seiscientos años. Por lo tanto, en el Śrīmad-Bhāgavatam se predice la aparición del Señor Buda. He ahí la autoridad de esta Escritura transparente. Hay muchas de esas profecías, y se están cumpliendo una tras otra. Ellas indicarán la excelsa posición del Śrīmad-Bhāgavatam, que carece de todo vestigio de error, ilusión, engaño e imperfección - los cuatro defectos de todas las almas condicionadas - . Las almas liberadas están por encima de esos defectos; por consiguiente, pueden ver y predecir cosas que van a suceder en lejanas fechas futuras.

Canto 1, Capítulo 3, Texto 24

 

En una clase de Su Santidad Srila Guru Prasad Swami, del Srimad Bhagavatam, en ISKCON Caracas Mandira el año de 2014, preguntaba Maharaja a devotos e invitados, “¿por qué, celebramos hoy, al Señor Varaha?

Nadie respondía, e indicó Su Santidad: celebramos hoy, al Señor Varaha, para comprender la infinita manifestación del Señor es Sus encarnaciones. El Señor, Sri Krishna aparece cada vez que decae la religión, dice Él mismo, en el Bhagavad-gita.

Hagan ensayos, decía Srila Prabhupada. Escriban, sobre estos argumentos que emanan de las Escrituras.

A manera de conclusión, o cierre, del Seminario, se reconstruye aquí, en lo posible, sobre lo dicho, acerca de las encarnaciones del Señor, que se han observado en el Srimad Bhagavatam.

Gracias, a Prabhu Jñana Sukriti por suscitar la iniciativa del Seminario y por sus ensayos, así como a Prabhu Madhurya, por los suyos, percibidos como una extensión de sus clases de este excelso Srimad Bhagavatam, servicio que ha asumido con entereza de acharya y en el que ya adelanta hacia el segundo canto, a quienes tienen como él, la buena fortuna de convivir las clases, en las que algunas veces, es asistido por Prabhu Hari Venu. Se emplea el verbo, “convivir”, en gratitud a Su Divina Gracia Srila Prabhupada, quien tanto insiste en sus clases que nos dejara en legado institucional, ISKCON, y el Bhaktivedanta Book Trust, que solo por las Escrituras, oídas de boca de un devoto del Señor, podemos alcanzar el conocimiento que en ellas se contiene.

En manera sucinta, cito, al Srimad Bhagavatam, hasta conformar el cierre, o razón, del Seminario, para nuestro WebSite, o Sitio Web, www.iskcon.com.ve, ánimo y servicio de Prabhu Janesvara Nityananda, su desarrollador.

Este del ensayo, el compromiso de su sirviente, Gouranganatha Dasa, al día 4 de septiembre de 2015, en “Celebración del Día 22 de Navegación en el Jaladuta, de Srila Prabhupada”, en su viaje de la misericordia de Mahaprabhu, Sri Krishna Chaitanya, para nosotros, habitantes del mundo entero.

 

SB 1.3.22 — En la decimoctava encarnación, el Señor apareció como el rey Rāma. A fin de ejecutar algunas tareas que fueran del agrado de los semidioses, exhibió poderes sobrehumanos al controlar el océano Índico y matar luego al ateo rey Rāvaṇa, que se encontraba del otro lado del mar.

SB 1.3.23 — En las encarnaciones decimonovena y vigésima, el Señor hizo Su advenimiento como el Señor Balarāma y el Señor Kṛṣṇa en la familia de Vṛṣṇi [la dinastía Yadu], y con eso quitó la carga del mundo.

SB 1.3.24 — Luego, al comienzo de Kali-yuga, el Señor aparecerá como el Señor Buda, el hijo de Añjanā, en la provincia de Gayā, sólo con el propósito de engañar a aquellos que estén envidiosos del teísta fiel.

SB 1.3.25 — Después, en el momento de la conjunción de dos yugas, el Señor de la creación nacerá como la encarnación Kalki, y se convertirá en el hijo de Viṣṇu Yaṣā. En ese entonces, los gobernantes de la Tierra se habrán degenerado y convertido en saqueadores.

SB 1.3.26 — ¡Oh, brāhmaṇas!, las encarnaciones del Señor son innumerables, como riachuelos provenientes de inagotables manantiales de agua.

SB 1.3.1 — Sūta dijo: Al principio de la creación, el Señor se expandió primero en la forma universal puruṣa, y manifestó todos los ingredientes para la creación material. Y, así pues, en el comienzo ocurrió la creación de los dieciséis principios de la acción material. Esto tenía por objeto crear el universo material

SB 1.3.2 — Una parte del puruṣa se acuesta en el agua del universo, del lago umbilical de Su cuerpo brota un tallo de loto, y de la flor de loto que hay sobre ese tallo se manifiesta Brahmā, el amo de todos los ingenieros del universo.

SB 1.3.3 — Se cree que todos los sistemas planetarios universales están situados sobre el extenso cuerpo del puruṣa; pero Él no tiene nada que ver con los ingredientes materiales creados. Su cuerpo se halla eternamente en estado de existencia espiritual, por excelencia.

SB 1.3.4 — Los devotos, con sus ojos perfectos, ven la forma trascendental del puruṣa, que tienen miles de piernas, muslos, brazos y caras, todos ellos extraordinarios. En ese cuerpo hay miles de cabezas, orejas, ojos y narices, decorados con miles de yelmos y refulgentes aretes, y adornados con guirnaldas.

SB 1.3.5 — Esta forma [la segunda manifestación del puruṣa] es la fuente y la semilla indestructible de múltiples encarnaciones que aparecen en el universo. De las partículas y porciones de esta forma se crean diferentes entidades vivientes, tales como semidioses, hombres y otros seres.

SB 1.3.6 — En primer lugar, al principio de la creación, existieron los cuatro hijos solteros de Brahmā [los Kumāras], quienes, habiendo hecho un voto de celibato, se sometieron a severas austeridades para poder comprender la Verdad Absoluta.

SB 1.3.7 — El disfrutador de todos los sacrificios adoptó la encarnación de un jabalí [la segunda encarnación], y por el bien de la Tierra levantó a esta última de las regiones infernales del universo.

SB 1.3.8 — En el milenio de los ṛṣis, la Personalidad de Dios asumió la tercera encarnación apoderada, en la forma de Devarṣi Nārada, quien es un gran sabio entre los semidioses. Él reunió exposiciones de los Vedas que tratan del servicio devocional y que inspiran la acción no fruitiva.

SB 1.3.9 — En la cuarta encarnación, el Señor se convirtió en Nara y Nārāyaṇa, los hijos gemelos de la esposa del rey Dharma. Así pues, Él se sometió a severas y ejemplares penitencias para controlar los sentidos.

SB 1.3.10 — La quinta encarnación, llamada el Señor Kapila, es el principal de los seres perfeccionados. Él le hizo una exposición de los elementos creativos y la metafísica a Āsuri Brāhmaṇa, pues, en el transcurso del tiempo, ese conocimiento se había perdido.

SB 1.3.11 — La sexta encarnación del puruṣa fue el hijo del sabio Atri. Él nació del vientre de Anasūyā, quien oró pidiendo una encarnación. Él les habló del tema de la trascendencia a Alarka, Prahlāda y otros [Yadu, Haihaya, etc.].

SB 1.3.12 — La séptima encarnación fue Yajña, el hijo de Prajāpati Ruci y su esposa Ākūti. Él controló el período durante el cual ocurrió el cambio del Manu Svāyambhuva, y fue asistido por semidioses tales como Su hijo Yama.

SB 1.3.13 — La octava encarnación fue el rey Ṛṣabha, el hijo del rey Nābhi y su esposa Merudevī. En esa encarnación, el Señor mostró el sendero de la perfección, el cual es seguido por aquellos que han controlado completamente los sentidos y que son honrados por todas las órdenes de vida.

SB 1.3.14 — ¡Oh, brāhmaṇas!, en la novena encarnación, el Señor, por cuya aparición habían orado los sabios, adoptó el cuerpo de un rey [Pṛthu], el cual cultivó la tierra para que diera variados productos, y por esa razón el planeta estaba hermoso y atractivo.

SB 1.3.15 — Al ocurrir una inundación completa, después del período del Cākṣuṣa Manu, y cuando el mundo entero estaba profundamente sumergido en el agua, el Señor asumió la forma de un pez y protegió a Vaivasvata Manu, manteniéndolo arriba en un barco.

SB 1.3.16 — La undécima encarnación del Señor tomó la forma de una tortuga, cuya concha sirvió de pivote para la colina Mandarācala, que los teístas y ateos del universo estaban usando como batidor.

SB 1.3.17 — En la duodécima encarnación, el Señor apareció como Dhanvantari, y en la decimotercera atrajo a los ateos mediante la encantadora belleza de una mujer, y les dio de beber néctar a los semidioses.

SB 1.3.18 — En la decimocuarta encarnación, el Señor apareció como Nṛsimha, y con Sus uñas bifurcó el fuerte cuerpo del ateo Hiraṇyakaśipu, tal como un carpintero corta la caña.

SB 1.3.19 — En la decimoquinta encarnación, el Señor asumió la forma de un brāhmaṇa enano [Vāmana] y visitó la arena de sacrificio establecida por Mahārāja Bali. Aunque en el fondo estaba deseando recuperar el reino de los tres sistemas planetarios, Él únicamente pidió una donación de tres pasos de tierra.

SB 1.3.20 — En la decimosexta encarnación de la Divinidad, el Señor [como Bhṛgupati] aniquiló a la clase administradora [kṣatriyas] veintiuna veces, pues estaba furioso con ellos por su rebelión en contra de los brāhmaṇas [la clase inteligente].

SB 1.3.21 — Después, en la decimoséptima encarnación de Dios, Śrī Vyāsadeva apareció en el vientre de Satyavatī a través de Parāśara Muni, y al ver que la generalidad de la gente era poco inteligente, dividió en diversas ramas y subramas el único Veda que había.

http://www.vedabase.com/es/sb/1/3

buddhaḥ — el Señor Buda — VERSO 24

buddhaḥ tu — también el Señor Buddha — VERSO 19

prabuddhaḥ — Prabuddha — VERSOS 11-12

pratibuddhaḥ — el que conoce — VERSO 5

supta-prabuddhaḥ — un hombre que despierta de un sueño — VERSO 8

vibuddhaḥ — pleno en conocimiento — VERSO 15

 

http://www.vedabase.com/es/synonyms-index?original=buddhah

 

Srimad Bhagavatam

Canto 1, Capítulo 3, Texto 24

Traducción del sánscrito original al inglés, transliteración latina y diacríticas,

por Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.

tataḥ kalau sampravṛtte
sammohāya sura-dviṣām
buddho nāmnāñjana-sutaḥ
kīkaṭeṣu bhaviṣyati

Palabra por palabra:

tataḥ — después; kalau — en la era de Kali; sampravṛtte — habiendo sobrevenido; sammohāya — con el propósito de engañar; sura — los teístas; dviṣām — aquellos que son envidiosos; buddhaḥ — el Señor Buda; nāmnā — de nombre; añjana-sutaḥ — cuya madre era Añjanā; kīkaṭeṣu — en la provincia de Gayā (Bihar);bhaviṣyati — ocurrirá.

Traducción: 

Luego, al comienzo de Kali-yuga, el Señor aparecerá como el Señor Buda, el hijo de Añjanā, en la provincia de Gayā, sólo con el propósito de engañar a aquellos que estén envidiosos del teísta fiel.

Significado: 

El Señor Buda, una poderosa encarnación de la Personalidad de Dios, apareció en la provincia de Gayā (Bihar) como el hijo de Añjanā, y predicó su propio concepto de no violencia, desaprobando incluso los sacrificios de animales que se sancionan en los Vedas. En la época en que el Señor Buda apareció, la generalidad de la gente era atea y prefería la carne animal a cualquier otra cosa. Bajo el pretexto de sacrificio védico, todo lugar se había convertido prácticamente en un matadero, y la gente se había entregado, sin restricción, a la matanza de animales. El Señor Buda predicó la no violencia, compadeciéndose de los pobres animales. Él predicó que no creía en los preceptos de los Vedas, e hizo énfasis en los efectos psicológicos adversos que la matanza de animales provocaba. Los hombres poco inteligentes de la era de Kali, que no tenían fe en Dios, siguieron su principio, y entre tanto fueron entrenados en la disciplina moral y la no violencia, pasos preliminares éstos, para seguir adelante en el sendero hacia la comprensión de Dios. Él engañó a los ateos, pues esos ateos que siguieron sus principios no creían en Dios, pero mantuvieron absoluta fe en el Señor Buda, que de por sí, era la encarnación de Dios. De esa manera, a la gente infiel se le hizo creer en Dios en la forma del Señor Buda. Ésa fue la misericordia del Señor Buda: él hizo que los infieles le fueran fieles a él.

Antes del advenimiento del Señor Buda, la matanza de animales era la característica más resaltante de la sociedad. La gente alegaba que se trataba de sacrificios védicos. Cuando los Vedas no se reciben a través de la sucesión discipular autoritativa, los lectores casuales de los Vedas son desencaminados por el lenguaje florido de ese sistema de conocimiento. En el Bhagavad-gītā se ha hecho un comentario acerca de esa clase de estudiosos necios (avipaścitaḥ). Los estudiosos necios de la literatura védica, que no se preocupan por recibir el mensaje trascendental a través de las trascendentales e iluminadas fuentes de la sucesión discipular, se confundirán con toda certeza. Ellos consideran que las ceremonias rituales lo son todo; no tienen ninguna profundidad de conocimiento. Según el Bhagavad-gītā (15.15): vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ, todo el sistema de los Vedas tiene por objeto llevarlo a uno gradualmente hacia el sendero del Señor Supremo. Toda la materia de la literatura védica tiene por objeto conocer al Señor Supremo, al alma individual, la situación cósmica y la relación que hay entre todos esos factores. Cuando se conoce la relación, comienza la función relativa, y como resultado de dicha función, la meta máxima de la vida, o el ir de vuelta a Dios, se alcanza de la manera más fácil. Desdichadamente, desautorizados estudiosos de los Vedas quedan cautivados únicamente por las ceremonias purificatorias, y de esa forma se detiene el progreso natural.

Para esa clase de personas confundidas y de tendencias ateas, el Señor Buda es el emblema del teísmo. Por consiguiente, él quiso detener ante todo el hábito de matar animales. Los asesinos de animales son elementos peligrosos en el sendero que va de vuelta a Dios. Hay dos tipos de asesinos de animales. Al alma se la llama a veces el “animal” o el ser viviente. En consecuencia, tanto al matador de animales, como también aquellos que han perdido su identidad como almas, son asesinos de animales.

Mahārāja Parīkṣit dijo que únicamente el asesino de animales no puede saborear el mensaje trascendental del Señor Supremo. Por lo tanto, si la gente va a ser educada para ir por el sendero de Dios, debe enseñársele ante todo a detener el proceso de matar animales, como se mencionó anteriormente. Es absurdo decir que la matanza de animales no tiene nada que ver con la comprensión espiritual. En virtud de esa peligrosa teoría y por la gracia de Kali-yuga, han surgido muchos supuestos sannyāsīs que predican a favor de la matanza de animales, disfrazándola de los Vedas. El tema ya se ha discutido en la conversación que hubo entre el Señor Caitanya y el ulema Chand Kazi Shaheb. El sacrificio de animales que se expone en los Vedas es diferente de la matanza de animales sin restricción que se hace en el matadero. Debido a que los asuras o los presuntos estudiosos de las Escrituras védicas alegan como evidencia la matanza de animales que se indica en los Vedas, el Señor Buda negó superficialmente la autoridad de los Vedas. El Señor Buda adoptó esa posición de rechazo de los Vedas, para salvar a la gente del vicio de matar animales, así como también para salvar a los pobres animales de ser matados por sus hermanos mayores, que claman por la fraternidad universal, la paz, la justicia y la igualdad. No hay justicia cuando hay matanza de animales. El Señor Buda quiso detener esta última por completo, y, en consecuencia, su culto de ahiṁsā se propagó no sólo en la India, sino también fuera del país.

Técnicamente se dice que la filosofía del Señor Buda es atea, debido a que no reconoce al Señor Supremo, y debido a que ese sistema de filosofía negó la autoridad de los Vedas. Pero ése es un acto de camuflaje que realizó el Señor. El Señor Buda es la encarnación de Dios. Como tal, Él, es el expositor original del conocimiento védico, y, por ende, Él no puede rechazar la filosofía védica. Pero Él la rechazó externamente, porque los sura-dviṣ, o los demonios que siempre están envidiosos de los devotos de Dios, tratan de respaldar con los sucesos de los Vedas, la matanza de vacas o la matanza de animales, y esto, lo están haciendo ahora los sannyāsīs modernizados. El Señor Buda tuvo que rechazar por completo la autoridad de los Vedas. Esto es simplemente una cuestión técnica, y de no haberlo sido, no se lo hubiera aceptado como la encarnación de Dios. Ni tampoco habría sido adorado en las canciones trascendentales del poeta Jayadeva, que es un ācārya vaiṣṇava. A fin de restablecer la autoridad de los Vedas, el Señor Buda predicó los principios preliminares de los Vedas de una manera adecuada para el tiempo en cuestión (y eso mismo hizo Śaṅkarācārya). Por consiguiente, tanto el Señor Buda como el Ācārya Śaṅkara, le abrieron el camino al teísmo, y los ācāryas vaiṣṇavas - específicamente el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu - guiaron a la gente por la senda de la comprensión de cómo regresar a Dios.

Nos contenta el hecho de que la gente se esté interesando por el movimiento de no violencia del Señor Buda. Pero, ¿tomarán ellos el asunto muy en serio y cerrarán totalmente los mataderos de animales? Si no, el culto de ahiṁsāno tiene ningún sentido.

El Śrīmad-Bhāgavatam se compuso justo antes del comienzo de la era de Kali (hace unos cinco mil años), y el Señor Buda apareció hace unos dos mil seiscientos años. Por lo tanto, en el Śrīmad-Bhāgavatam se predice la aparición del Señor Buda. He ahí la autoridad de esta Escritura transparente. Hay muchas de esas profecías, y se están cumpliendo una tras otra. Ellas indicarán la excelsa posición del Śrīmad-Bhāgavatam, que carece de todo vestigio de error, ilusión, engaño e imperfección - los cuatro defectos de todas las almas condicionadas - . Las almas liberadas están por encima de esos defectos; por consiguiente, pueden ver y predecir cosas que van a suceder en lejanas fechas futuras.

Traducción al español, por Su Santidad Srila Virabahu Dasa, discípulo de Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada. Bhativedanta Book Trust International. 1984.

http://www.vedabase.com/es/sb/1/3/2