La fórmula de la paz

Por Srila Prabhupada

A fines de 1966, en medio de las protestas en contra de la guerra, Srila Prabhupada publicó un folleto mimeografiado (una de sus primeras publicaciones en Norteamérica) en su pequeño templo ubicado en el antiguo local de una tienda, en la Segunda Avenida de Nueva York. Los seguidores y simpatizantes de Srila Prabhupada distribuyeron por miles ese folleto en las calles de Nueva York, y luego en San Francisco, Montreal, y otras ciudades. Su «Fórmula de la paz» fue un enfoque meramente nuevo del asunto de la antiguerra, y a miles de norteamericanos les dio la solución perfecta.

El gran error de la civilización moderna es el de usurpar las pertenencias de otros como si fueran de uno, y con ello crear una perturbación innecesaria en las leyes de la naturaleza. Estas leyes son muy estrictas. Ninguna entidad viviente puede violarlas. Sólo alguien que está consciente de Krishna puede fácilmente superar la rigidez de las leyes de la naturaleza, y, así pues, tener felicidad y tranquilidad en el mundo.

Así como el estado es protegido por el departamento de la ley y el orden, así el «estado» universo, del cual esta Tierra es sólo un insignificante fragmento, es protegido por las leyes de la naturaleza. Esta naturaleza material es una de las diferentes potencias de Dios, quien es el propietario supremo de todo lo que existe. Esta Tierra es, por lo tanto, propiedad de Dios, pero nosotros, las entidades vivientes, especialmente los supuestos seres humanos civilizados, estamos reclamando las pertenencias de Dios como nuestras, bajo una falsa concepción tanto individual como colectiva. Si uno quiere paz, tiene que remover esa falsa concepción de su mente y del mundo. Esa falsa pretensión de propiedad que tiene la raza humana de la Tierra, es en parte, o enteramente, la causa de todos los disturbios de la paz de la Tierra.

Hombres necios y supuestamente civilizados están reclamando derechos de propiedad sobre las pertenencias de Dios, debido a que ahora se han vuelto ateos. Uno no puede tener felicidad y paz en una sociedad atea. En el Bhagavad-gita, el Señor Krishna dice que Él es el verdadero disfrutador de todas las actividades de las entidades vivientes, que Él es el Señor Supremo de todos los universos, y que Él es el amigo bienqueriente de todos los seres. Cuando la gente del mundo reconozca ésta como la fórmula de la paz, en ese mismo momento la paz habrá de prevalecer.

Por lo tanto, si acaso uno quiere paz, debe transformar su conciencia en conciencia de Krishna, tanto individual como colectivamente, mediante el simple proceso de cantar el santo nombre de Dios. Para alcanzar la paz en el mundo, ése es un proceso autorizado y reconocido. En consecuencia, recomendamos que todo el mundo se vuelva consciente de Krishna mediante el canto de Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare / Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare.

Esto es práctico, sencillo y sublime. Hace quinientos años esta fórmula fue introducida en la India por el Señor Sri Chaitanya, y ahora está disponible en su país. Emprendan este sencillo proceso de cantar como se mencionó anteriormente, comprendan su verdadera posición mediante la lectura del Bhagavad-gita tal como es, y restablezcan su perdida relación con Krishna, Dios. La paz y la prosperidad serán de inmediato resultado de alcance mundial.

Fuente: La Ciencia de la Autorealización